Cada encuentro casual y cada reunión compartida ante su presencia renuevan en tí el deseo de poseer su cuerpo. Tu mirada se pasea ante él/ella desnudándolo disimuladamente, recreando en tu mente calientes momentos compartidos de sexo intenso. Tus ojos bailan ante quién tanto deseas, tu imaginación vuela observándolo y tu cuerpo comienza a excitarse sin siquiera un roce que lo genere. Debas o no, le tienes muchas ganas. Cuéntanos, ¿A quién deseas con tantas ansias?