Mi primera vez
Con el romanticismo de una gran película de amor, con un deseo sexual desbordante o con una mezcla de ambas la unión carnal llegaba por fín a concretarse. La excitación física producto de los besos, las caricias y las prácticas previas elevaban tu temperatura volviendo la continuación del acto sexual inevitable e ininterrumpible. Te abriste camino por primera vez en quién te esperaba excitada y espectante, recibiendo en una húmeda bienvenida la dureza de tu pene tibio y latente, brindándote en cada penetración un mar de sensaciones. La inexperiencia, la torpeza y el deseo se mezclaban en la lucha de dos cuerpos unidos que buscaban llegar desesperadamente al límite del placer. Te invitamos a contarnos como fueron aquellos momentos en que tu inocencia, tu virginidad y tus miedos a perderla pasaban a ser cosas del pasado. Un instante de tu vida que sólo ocurre una vez, pero que se recuerda para siempre.
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