Encuentro entre mujeres
Saber que estabas lejos de tu ciudad donde nadie te conocía, que tenías un lugar sólo para vos y que allí podrías cumplir aquella fantasía que daba vueltas en tu cabeza desde hacía tiempo te mantenía en un estado de excitación constante. En esos momentos de necesidad sexual extrema buscabas la estrategia que te permita dar con la amante perfecta, otra mujer que se entregue a tus deseos y por sobre todas las cosas que sepa mantener los encuentros en secreto. Aunque no te considerabas homosexual, sabías que tu heterosexualidad gozaba de derechos de sentir los placeres que pudiera brindarte otro cuerpo femenino. Te invitamos a contarnos como fueron aquellos momentos, en los cuales un departamento de estudiante, el baño de la universidad o algún café al paso fueron testigos mudos de calientes prácticas sexuales que compartiste... con otra mujer.
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