Docente y alumno, una relación prohibida
Desde el día que se presentó como tu profesora te deslumbró con su belleza, su cuerpo empezó a volverse exquisitamente irresistible y notaste en el trato contigo un interés especial. Te volviste un estratega de la conquista, buscaste la oportunidad de verla fuera del ámbito de la universidad y con mucho esmero lo lograste. Encontraste la excusa perfecta casi sin esfuerzo, lograste llevarla a un sitio donde estar más tranquilos y sin tener que desplegar demasiada habilidad pronto se fundían entre besos. Ya sólo quedaba dejarse llevar por el deseo, intensificar el roce de los cuerpos para incrementar la excitación y disfrutar de una escandalosa relación sexual, tan deseada durante tanto tiempo. Te invitamos a contarnos como fueron aquellos momentos, en que tú y tu profesora dejaron de lado por unas horas la educación para entregarse al más intenso placer sexual, convirtiendo cada orgasmo suyo en un grito y cada encuentro en un 10.
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