Internet, delitos sexuales y un anciano profesor

Fuente: lagaceta.com.ar
La última novela del maestro del thriller psicológico, estrella de la Feria del Libro de Buenos Aires, es un best seller a pedido del lector.
Foto: John Katzenbach (Escritor)

En una entrevista reciente, Ricardo Piglia hablaba sobre su idea del "detective demente": "Yo tenía desde hacía mucho tiempo la idea de escribir un relato policial con un detective que estuviera loco, para romper un poco la tradición del género que siempre ha trabajado con el detective súper lúcido, alguien que produce los hechos por su propia dinámica, por su fuerza física, por su práctica con un costado de reflexión, como sería el caso de Marlowe".
Algo de eso hay -distancia mediante con Piglia- en Adrian Thomas, el protagonista principal de El profesor, la última novela de John Katzenbach.
Thomas es un hombre ciertamente mayor, con una reconocida vida académica (docente, como el protagonista de la novela anterior de Katzenbach, Juegos de ingenio) que vive en un "aburrido pueblo universitario" y sufre una extraña forma de la demencia que lo lleva a un lento proceso de deterioro mental, a perder noción de la realidad, a hablar con un coro de fantasmas: su esposa muerta, su hijo muerto, su hermano muerto.
Pero la verdadera historia se desata cuando Thomas descubre que Jennifer -una bella joven de 16 años que ya ha huido en un par de ocasiones de su hogar- es secuestrada por dos desconocidos. Allí, buena parte de la trama decantará en ese anómalo Aleph que es Internet: algo que, de ser una novedad hasta hace apenas una década, corre hoy ya el albur de convertirse en un lugar común argumental.
Esta joven se convertirá, entonces, en carne del cybermundo: un sitio web -llamado "qué viene después"- desde el cual se transmite, en vivo y en directo, durante las 24 horas, el encierro de chicas esposadas, encapuchadas, con escenas prometedoras; la antesala de una escena snuff. Una web-cam que se encarga de proporcionar "emoción, excitación, pasión", para "un mundo que quiere que todo sea en vivo. Sin demoras. Satisfacción inmediata".
Entonces, irán apareciendo otros personajes: los padres de la joven Jennifer, la detective Terri Collins (un personaje que propone más de lo que finalmente cosecha) y Mark Wolfe, un delincuente sexual con varias condenas en su haber, por esos días en libertad condicional, que pasará a jugar a favor de Adrian Thomas y la detective Collins y será la llave principal para el desenlace de la historia.

El autor y sus referencias
Autor de best sellers como Al calor del verano, La sombra y El psicoanalista, entre otras novelas vastamente vendidas, John Katzenbach visitó la Feria del Libro de Buenos Aires de este año, donde fue entrevistado por LA GACETA Literaria.
En cada una de sus obras, y esta no es la excepción, se advierte cómo Katzenbach sabe sostener la tensión del relato. Entre referencias a Kubrick (La naranja mecánica, Ojos bien cerrados), en El profesor apela una vez más a su formula registrada, donde el cruce constante entre descripción de hechos y monólogos interiores -las percepciones que los personajes tienen de esas situaciones- es la punta de lanza para mantener el suspenso de la historia.
Y el final será inesperado. Y sangriento. A pura acción. A toda balacera. Con pérdidas inesperadas. Y un Epílogo mucho más inesperado aún.

La novela contada por Katzenbach
"El Profesor es acerca de un viejo profesor de psicología que recibe un diagnóstico médico terminal. Y en el día en que retira su diagnóstico médico, en que se da cuenta que se borrará en su mente todo lo que lo hace ser quien es, él ve un crimen. Es un secuestro de una joven de 16 años. El es el único que puede ayudar a resolverlo. Y el libro es sobre cómo él la encuentra, mientras él se pierde a sí mismo. Es acerca de cómo ella se encuentra a sí misma mientras está perdida".

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