Sorpresa Láctea
Fuente: blog.micabeza.com (Editado)

No le gustó, nada, que acabara dentro de su boca sin avisar.

-¡Hijo de puta! ¡Deberías de haberme avisado! -reclamó enojada.

-¿Por qué? ¿Por educación?

-¡Por respeto! ¡Nunca nadie se había corrido dentro de mi boca! ¡Ni siquiera mi novio!

-¿Respeto? -repliqué- ¡Pero si me estabas mamando la pija!

Disimulé el escalofrío de placer que recorrió mi espalda al escuchar que yo había sido la primera persona que se había corrido dentro de su boca, claro que podría haberle avisado de que iba a eyacular y sacar a tiempo mi pene de su boca, pero es que ella no me gustaba. Tenía claro, desde que la conocí, que en cuanto me la chupara o eyaculara dentro de su vagina dejaría de verla, sólo quería utilizarla. Que recordara siempre que yo había pasado por ella, eso me hace sentir importante. Dejar a las chicas; así me respetan. Que me recuerden como un inalcanzable, que recuerden que las tomé como a una más y hacerlas sentir pequeñas me hace a mí sentirme grande.

No obstante, también me corrí dentro de su boca y la usé por otro motivo, para que dejara al imbecil de su novio y no viva comportandose como una puta con desconocidos.


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